La misma tecnología que se emplea para la construcción de piezas de alta precisión en la industria permite confeccionar incrustaciones y fundas personalizadas. Tras una adecuada preparación, un ordenador diseña la restauración a medida y un sistema robotizado la talla en frío, a partir de un bloque de cerámica. La gran ventaja del sistema es que la cerámica ha sido fabricada en condiciones ideales (al vacío, permitiendo ciclos de enfriamiento lentos, etc), con lo cual está exenta de porosidad, tiene una altísima resistencia a la fractura y un nivel de desgaste igual al de la dentición natural (lo cual se puede decir de pocos materiales restauradores). Una investigación privada realizada en 1996 por nosotros mismos determinó además que aplicándolas según un determinado diseño (sin escalón interior) estas restauraciones aumentaban su resistencia en un 50 % más. La fractura de este tipo de restauración es prácticamente excepcional.
.
. 
No hay comentarios:
Publicar un comentario